El último verano de Silvia Blanch, de Lorena Franco

Con una sinopsis trepidante y un ritmo ágil y elegante, encontramos una historia escalofriante, que promete sorprender al lector en multitud de ocasiones. Y es que la pluma de Lorena Franco es única y promete enganchar al lector de principio a fin. Y, ¿para qué negarlo? ¿cuántos thrillers han logrado volver loco al lector?

El último verano de Silvia Blanch consta de 318 páginas. Comencé a leer casi cien páginas por día, ¿la razón?, llegar a un punto de la trama que provoca al lector a quedarse una noche en vela leyendo. Los capítulos están titulados, por lo que no sabemos cuál es el número exacto. Lo que si sabemos, es que la extensión de los capítulos está entre 2 y 6 páginas. Dependiendo de la voz que narre la historia. Es una trama contada a varias voces, Alejandra Duarte, Silvia Blanch y Jan Blanch, entre otros.  Nos encontramos en el pueblo de Montseny. Hace un año exacto, desapareció Silvia Blanch. Alejandra Duarte, periodista de Barcelona ahora, es seleccionada para redactar un artículo en dicho pueblo, entrevistando así a sus familiares y gente de la zona que conoció a la desaparecida Silvia. En este misterioso pueblo, todo el mundo miente y esconde algo. 

Llamadas enigmáticas, familiares sospechosos, secretos, y mucha intriga. El último verano de Silvia Blanch, promete ser el thriller del año. He de añadir, que es el primer contacto que tengo con la pluma de Lorena Franco y os adelanto que no será la última. Ha sido el gran descubrimiento en cuanto a novela negra se refiere. Mientras procedía a la lectura, me preguntaba constantemente qué me estarán ocultado y el por qué. Algo que me apasiona de la lectura es el hecho de hacerme pensar, que la trama incite a perder la cabeza de tanto analizarla. Se trata de libros que pocas veces lo consiguen. Se trata de libros que suponen un gran acierto para el lector. La historia está narrada en primera persona, lo que consigue que el lector empatice y conecte con los personajes. El juego de sobresaltos y un final que, promete, no dejar indiferente a nadie.

Otro aspecto positivo a destacar es el papel ecológico en el que está impreso el libro. Cada vez son más las editoriales que se suman a este movimiento de reciclar y reutilizar, para así, contribuir a un placer como es el de la lectura, más sano y limpio para el medio ambiente. Y para el chocolate, que amenaza con desaparecer y cuyo culpable es el cambio climático. Algo así pasaría con la lectura, pues si no cuidamos nuestro planeta, corremos el riesgo de perder nuestro tesoro más preciado: la lectura. La ansia, que sumado al sinvivir que ha provocado esta trama, con sobresaltos incluidos que, literalmente, me dejaban con la boca abierta, ha conseguido que, cada vez me encuentre en un escenario oscuro y silencioso, me invada un sentimiento de alarma.

Estamos ante una lectura totalmente diferente de lo que solemos leer. Según contó la autora en una entrevista a Crea Lectura, se ha basado en una historia real. Se trata de una estudiante de enfermería joven de Estados Unidos, que dejó su coche aparcado en una carretera y a día de hoy, no sabemos nada de ella. Os invito a que conozcáis este thriller y la pluma de Lorena Franco porque Silvia Blanch tiene mucho que contarte…

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